Respuesta: La palabra
por la que usted se interesa procede de la muletilla ¡coño!,
de clara referencia sexual. Los españoles, y entre ellos
los canarios, tienen una marcada inclinación al uso coloquial
de este bordón, más aún si se trata de hablantes
masculinos. Tanto, que en algunas partes de América (es el
caso de Chile) se les llama burlesca y metonímicamente coños.
Acaso para abreviar y también para tratar de lograr cierto
efecto eufemístico, esto es, para soslayar lo tabú,
se ha producido en este caso una aféresis o supresión
de la primera sílaba, como acontece en chacho por muchacho,
norabuena por enhorabuena, etc. Por su carácter de interjección
canaria muy expresiva, que suele denotar sorpresa, admiración
o estupor, ¡ño!, a veces pronunciado [ñoh],
ha sido insertada recientemente en un eslogan publicitario.