Academia Canaria de la lengua

Respuestas a las preguntas

 

 Nuestro callejero cuenta entre sus rótulos uno que dice "calle Méjico" y actualmente, actualizándolo en base al nomenclátor aprobado en su día, se pretende colocar una nueva placa con el texto "calle República de México".
La duda que me plantean es el uso de la /j/ o la /x/ ya que cuando se adoptó el acuerdo en 1969-70, se usó la primera?

 “En la localidad de Arafo he escuchado a muchos de sus habitantes, al hablar del tiempo, decir “está calor” (o frío), cuando siempre había oído decir “hace calor” (o frío). ¿Es una influencia del portugués? ¿Es una expresión generalizada o se limita a ese ámbito local?

  Características fonéticas, morfológicas y léxicas del canario para la formación de nombres de plantas silvestres

  “Me gustaría que me indicarais algún libro o página web donde pudiera consultar nombres de niño/a, ya que en breve seré padre y tengo decidido ponerle un nombre canario

  “Me gustaría que me aclarasen por qué hay lugares canarios, e incluso nombres propios, en cuya escritura se utiliza la zeta o la ce

  “Me gustaría saber el significado de las siguientes frases:”

más vale ser vaca en Mazo que gente en El Paso.
ser como los gánigos de Geneto, que donde se hacen se rompen.
ser más bueno que el pan de Arafo.
estar más fuerte que el Roque de Garachico.
ser más viejo que la charca de Arucas.

  Quisiera saber si en el nombre de (La) Gomera y (El) Hierro va incluido el artículo y dónde quedan oficialmente registrados estos nombres

  “Quisiera que me recomendaran algún libro o semejante sobre el uso de las interjecciones y conjunciones en Canarias

  “Quisiera saber el significado de las siguientes palabras y expresiones:

vete a freír chuchangas”, “caja del gofio”, “guagua” y “choni”.

  “Características morfológicas, fonéticas y sintaxis de la lengua canaria”.

  La expresión “entre más...” (en lugar de “cuanto más...”), como por ejemplo en “entre más se recaude, mayor será el premio”, ¿es correcta?

  Quisiera saber el significado de la expresión: "le cogí un güiro a Pedro".
Siempre he conocido esta expresión con el significado de verle la intención que tiene esa otra persona, aunque no lo manifieste públicamente. Pero cuando hablo con mis conocidos nadie sabe conocer esta palabra. ¿Es una expresión canaria, o no lo es?

  Respuesta de la RAE a una Consulta sobre la expresión "donde mismo":

En efecto, hemos encontrado documentación de la construcción que usted plantea (donde mismo), con el significado de \en el mismo lugar de siempre, en el lugar del otro día, en el sitio de ayer, etc.\, pero circunscrita muy especialmente al español de Chile.

No es recomendable su utilización desde el punto de vista de la norma culta del español general estándar. Existen, en su lugar, otras fórmulas del tipo "donde siempre" , "donde el otro día" , "donde ayer" , etc., más generalizadas en nuestro idioma.

Quería consultar acerca del uso de esta expresión en Canarias (si es general o se circunscribe a algunas islas).

  He escuchado con frecuencia frases como éstas: "me acordé tuyo" (en lugar de "me acordé de ti") o "ella gusta mío" (en lugar de "ella gusta de mí"). ¿Podemos decir que estas formas son correctas?

  ¿El uso del verbo aprender, como en el siguiente ejemplo ("Mi madre me aprendiólas tablas de multiplicar") es propio del habla canaria o es un uso incorrecto de dicho verbo?

  Les agradecería información sobre el significado de «ser alguien una rueda de fuego», que según parece se emplea en Canaria.

  Quisiera saber si disponen de algún listado de palabras de uso común en el archipiélago cuyas raíces puedan seguirse hasta periodos prehispánicos (excluyendo topónimos y nombres propios).

  ¿Existe alguna publicación donde se recoja el habla guanche?

  Significado de la expresión ¡échale mojo!

  Querría saber si estas frases son correctas: Tamaragua = Buenos días. // Tagoror = Buenas tardes (aparte de ser sitio de reuniones).

  ¿Me podría explicar cuál es el origen del nombre de las islas y qué significa cada uno de ellos?

  He escuchado en muchas ocasiones que en la isla del El Hierro es donde mejor pronunciación se tiene del castellano (original), con una clara pronunciación de las /s/, sin exagerarlas fonéticamente, y con clara diferenciación de las \z\, así como no eliminar algunas sílabas finales en algunas palabras. ¿Son ciertos estos comentarios, de una pronunciación y forma de hablar muy cercana al castellano antiguo y como una de las zonas donde mejor se habla el castellano de Canarias e incluso de la Península?

  Me gustaría saber qué tipos de topónimos canarios existen según su origen.

  Me gustaría saber de dónde procede nuestra forma de hablar. Por qué hablamos de “ustedes”, como los sudamericanos, y por qué utilizamos muchas de sus palabras. A lo largo de mi vida he tenido amigos mexicanos, colombianos, peruanos, chilenos, bolivianos, y me ha chocado mucho que palabras que creía que eran canarias son utilizadas por los anteriores citados. También me gustaría saber por qué tan diferente nuestra forma de hablar con respecto a la Península si se supone que somos espanoles.

  Quisiera saber los significados de tres palabras: frío, tibio y caliente. Tengo diccionario en casa, sin embargo deseo algo más instructivo para darlo a mis muchachos.

  He utilizado mucho la expresión “tengo los pies endormidos”. Quisiera saber si es correcta esta expresión.

  Existen unas Décimas a la Biblioteca, y la primera parte citan palabras como: hilero, tofo, trastón, natero, verol, estelero, gavia, jaqueca, gor, piedra seca, tajinaste, fonil, jairita, guanil. Tengo idea que se tratan utensilios de campo algunos y no los describe el diccionario.

  ¿Mis apellidos, Baute y Curbelo, son de origen prehispánico?

  Me gustaría conocer el origen de la palabra Fuerteventura, ya que no encuentro una fuente fidedigna que explique el origen del término que denomina actualmente a esta isla.

  En algunas obras lexicográficas cubanas aparece registrada la unidad fraseológica 'se cagó Tinguaro'. Quisiera saber si actualmente se emplea esa frase en Canarias.

  Me gustaría saber el origen de la expresión ropa de traer, que equivale a ropa de trabajo donde yo vivo, Tinajo

  ¿Existe alguna palabra que defina un rincón o lugar en donde el canario cuenta historias sobre las islas o sobre cotilleos de un barrio o de un vecino en particular?

  La utilización de la expresión 'tirar los trastos', en escritos o conversaciones no coloquiales es correcta?


Nuestro callejero cuenta entre sus rótulos uno que dice /calle Méjico/ y actualmente, actualizándolo en base al nomenclátor aprobado en su día, se pretende colocar una nueva placa con el texto /calle República de México/.
La duda que me plantean es el uso de la /j/ o la /x/ ya que cuando se adoptó el acuerdo en 1969-70, se usó la primera.

Respuesta: En el siglo XVI, época en la que se descubrió, conquistó y se colonizó México, la x representaba un sonido normal en el castellano de entonces que equivale aproximadamente al que hoy en inglés se representa por sh, y en fonética mediante š, es decir, un sonido prepalatal fricativo sordo. De modo que las palabras que entonces se escribían con x, como dixo, se pronunciaban con ese sonido: dísho [díšo]. De esta manera las pronuncian todavía los sefardíes, descendientes de los judíos expulsados de España por la misma época en que se descubrió América. Ese sonido lo tenía también la lengua de los aztecas y, si el nombre de esa nación se escribió con x, es porque México se pronunciaba Méshico [méšiko]. Pero ese sonido fricativo prepalatal evolucionó y a lo largo del siglo siguiente se convirtió en un sonido fricativo velar, que es el que desde finales del siglo XVIII se representa en la escritura por medio de la letra j. Por eso la palabra dixo se escribe hoy dijo y por eso también se podría escribir Méjico y mejicano.

Ahora bien, una cosa es la fonética y otra cosa es la ortografía, la cultura literaria, la historia y el sentir de una colectividad. El nombre de esta nación hispánica es un nombre propio y la escritura de los nombres propios, ya sean topónimos o antropónimos, tiende a fosilizarse, de modo que frecuentemente nos encontramos con esta falta de correspondencia entre letra y sonido. Los naturales de México vieron escrito durante siglos el nombre de su país con x; y, aunque la fonética les llevaba a pronunciarlo Méjico, ellos quisieron seguir escribiéndolo tal como lo habían escrito siempre sus antepasados. Mexicanos ilustres han empleado mucha tinta debatiendo esta cuestión. Se ha escrito que “quitarle a México la x es como si a nuestra bandera se le cambiara alguno de sus tres emblemáticos colores”. Alfonso Reyes escribió: “le tengo apego a mi x como a una reliquia histórica”.

Así pues, si se trata de honrar a esta nación dándole su nombre a una calle, pensamos que lo razonable sería que éste apareciera escrito con x: Calle República de México. Es conveniente, además, por si hubiese todavía algún escrúpulo ortográfico, saber que la Real Academia Española en su diccionario escribe dicho nombre siempre con x; y, si el adjetivo mexicano tiene también otra entrada en el diccionario académico por mejicano, ello podría deberse a la intención de la Academia de evitar que alguien pensara que la x representa al grupo consonántico -ks-.

 
“En la localidad de Arafo he escuchado a muchos de sus habitantes, al hablar del tiempo, decir “está calor” (o frío), cuando siempre había oído decir “hace calor” (o frío). ¿Es una influencia del portugués? ¿Es una expresión generalizada o se limita a ese ámbito local?
Respuesta: Si el término calor de la combinación está calor que usted nos proporciona, que no sabemos a qué estilo pertenece, se entiende como sustantivo, nos encontramos realmente ante una construcción anómala, porque, en español, el atributo del verbo estar no puede ser un sustantivo. Si, por el contrario, se interpreta que se trata de un adjetivo, entonces la combinación es impecable. ¿Cuál puede ser el origen de este giro sintáctico tan particular? Pues probablemente la analogía con la combinación antónima está frío del español general. Si lo contrario del sustantivo frío es el sustantivo calor, lo contrario del adjetivo frío –habrán pensado, no sin cierta lógica, los hablantes que usan la expresión– tendrá que ser calor, y no caluroso, como en el resto del español. Tampoco puede descartarse que se trate de un cambio de construcciones como (el día) está de calor, o algo similar.
 
“Características fonéticas, morfológicas y léxicas del canario para la formación de nombres de plantas silvestres”

Respuesta: Las características fonéticas, morfológicas y léxicas de los nombres canarios de plantas silvestres no se han estudiado aún de manera sistemática y exhaustiva. De todas formas, el problema ha sido abordado, parcialmente al menos, en los siguientes trabajos: Cáceres Lorenzo, Mª Teresa y Marcos Salas Pascual, “Introducción al estudio de la fitonimia canaria”, Revista de Filología de la Universidad de La Laguna, 10 (1991), pp. 31-49; Cáceres Lorenzo, Mª Teresa y Marcos Salas Pascual, “Un ejemplo de creación de palabras: algunos nombres de plantas canarias. I Coincidencias léxicas y diminutivos”, Revista de Filología de la Universidad de La Laguna, 11 (1992) pp. 17-32; Cáceres Lorenzo, Mª Teresa y Marcos Salas Pascual, “Una aproximación al estudio de los fitónimos de las Islas Orientales (Fuerteventura y Lanzarote). Aportes léxicos”, en V Jornadas de Estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote (23-27 de septiembre de 1991), Puerto del Rosario, Cabildo Insular de Fuerteventura y Cabildo Insular de Lanzarote, 1993, t. II, pp. 353-364; Cáceres Lorenzo, Mª Teresa y Marcos Salas Pascual (1995) Los nombres de las plantas canarias, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo Insular de Gran Canaria; Díaz Alayón, Carmen “La huella occidental ibérica en la fitonimia de Canarias”, en Actas do XIX Congreso Internacional de Lingüística e Filoloxía Románicas (Universidade de Satiago de Compostela, 1989), (ed. de R. Lorenzo), A Coruña, Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa, 1994, t. VI, pp. 477-488; y en los distintos diccionarios etimológicos sobre el español de Canarias.

 
“Me gustaría que me indicarais algún libro o página web donde pudiera consultar nombres de niño/a, ya que en breve seré padre y tengo decidido ponerle un nombre canario”
Respuesta: Sobre el tema de la onomástica guanche existen varios libros de mayor o menor crédito. Entre las obras que han abordado la cuestión se encuentran las siguientes: Antropónimos indígenas canarios, de Juan Álvarez Delgado (ed. Mancomunidad de Cabildos, Plan Cultural y El Museo Canario, 1979); Onomástica aborigen de Canarias, de Domingo Oliva Tacoronte (ed. Benchomo, 2003); Los nombres propios aborígenes de Canarias, de Francisco Ossorio Acevedo (ed. Cabildo Insular de Tenerife, Aytos. de Arucas, de Santa Lucía, de Telde, y Centro de la Cultura Popular Canaria, 1996); o el Diccionario de nombres propios aborígenes canarios (recopilación y divulgaciones) (ed. Gráficas Aguañac, 1981). En ellos podrá usted encontrar documentación acerca de un tema tan espinoso como discutible.
 
“Me gustaría que me aclarasen por qué hay lugares canarios, e incluso nombres propios, en cuya escritura se utiliza la zeta o la ce”

Respuesta: En la época de los reyes Católicos –finales del siglo XV y principios del XVI-, que fue cuando se conquistaron las islas de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, el castellano era en el plano fónico algo diferente a lo que es hoy. Las letras c y ç representaban un fonema africado dental /s/, que se pronunciaba algo así como ts. De modo que palabras como cena o plaça se oirían más o menos como tsena o platsa. Así, pues, de haberse usado entonces el nombre Guacimara, se hubiera pronunciado Guatsimara.

Pero el sonido representado por las letras c y ç, que consta de dos partes, perdió la primera, de modo que ts dio lugar a la aparición de una nueva ese, que en la zona castellana terminó pronunciándose como interdental fricativa, y hoy en la escritura se representa por medio de la z. Pero, en cambio, dicha ese, en parte de Andalucía, en Canarias y en América se mantuvo inalterable hasta hoy. Dicho de otra manera, esa es la actual ese predorsal del español atlántico: s. De modo que, a principios del siglo XVII, cuando Antonio de Viana publica su poema La conquista de Tenerife y da el nombre de Guacimara a uno de sus personajes, la hija del mencey de Anaga, ya él lo pronunciaba Guasimara.

Si se siguió escribiendo Guacimara ello se debe a que en el caso del nombre propio no siempre evolucionan a la par la grafía y la pronunciación, y suele mantenerse inalterable durante más tiempo la forma escrita tradicional. Es lo que pasa, por ejemplo, con el nombre de la capital azteca, que se pronuncia Méjico desde el siglo XVII, pero aún se sigue escribiendo México, que era como se escribía en el siglo XVI, época en la que la letra x representaba un sonido semejante al que hoy en inglés le corresponde la grafía sh.

El caso de Yaiza y Ayoze es semejante, aunque no lo vamos a detallar para evitar prolijidad. Claro es que, si está muy interesado en conocer el proceso, nos lo hace saber y no tendremos inconveniente en satisfacer su curiosidad. En cuanto a la pureza a la que aluden sus compañeros, debemos decir que no es ésa una virtud de la que puedan presumir las lenguas.

 

“Me gustaría saber el significado de las siguientes frases:”

más vale ser vaca en Mazo que gente en El Paso.
ser como los gánigos de Geneto, que donde se hacen se rompen.
ser más bueno que el pan de Arafo.
estar más fuerte que el Roque de Garachico.
ser más viejo que la charca de Arucas.

Respuesta:
más vale ser vaca en Mazo que gente en El Paso. LP.
Alude a la abundancia de forrajes que existían en la Villa de Mazo y a lo regaladamente que, por tanto, se criaban allí los animales.
ser como los gánigos de Geneto, que donde se hacen se rompen. Tf. Se aplica a la persona sedentaria en extremo y poco dada a viajar.
ser más bueno que el pan de Arafo. Tf. Ser o estar muy bueno. Se dice especialmente de ciertas comidas y de la condición física o moral de las personas.
estar más fuerte que el Roque de Garachico. Tf. Ser muy vigoroso, de gran fortaleza física.
ser más viejo que la charca de Arucas. GC. Ser muy viejo o muy antiguo.

 

Quisiera saber si en el nombre de (La) Gomera y (El) Hierro va incluido el artículo y dónde quedan oficialmente registrados estos nombres.

Respuesta:
El artículo forma parte de los nombres de las islas de La Gomera y El Hierro, hecho que queda oficialmente establecido en el artículo 2º del Estatuto de Autonomía de las Islas Canarias:

Artículo 2º. El ámbito territorial de la Comunidad Autónoma comprende el Archipiélago Canario, integrado por las siete islas de El Hierro, Fuerteventura, Gran Canaria, La Gomera, Lanzarote, La Palma y Tenerife...
 

Quisiera que me recomendaran algún libro o semejante sobre el uso de las interjecciones y conjunciones en Canarias.

Respuesta:
No existe ningún estudio monográfico sobre el tema de las conjunciones e intejecciones en el español de Canarias. No obstante esto, algunos datos sobre el asunto puede usted encontrar en obras de carácter más general sobre nuestra modalidad lingüística, como El habla de Los Silos, de Antonio Lorenzo, El español de Canarias, de Manuel Almeida y Carmen Díaz Alayón, Expresiones adverbiales en el español de Canarias, de María Teresa Cáceres Lorenzo, El español tradicional de Fuerteventura, de Marcial Morera, El español hablado en Lanzarote, de Manuel Torres Stinga, El español tradicional de La Palma, de Pedro N. Leal Cruz, etc.

 

Quisiera saber el significado de las siguientes palabras y expresiones:
“vete a freír chuchangas”, “caja del gofio”, “guagua” y “choni
.

Respuesta:

1) ¡vete a freír chuchangas! Expresión que se emplea para despedir a alguien con aspereza, enojo o sin miramientos. En estilo indirecto se registra también bajo la literalidad mandar a alguien a freír chuchangas.
2) caja del gofio. fam. Estómago, barriga.
Nota: Se trata de un caso en el que la metáfora se establece en clave disfemística o devaluadora.
3) guagua. Vehículo de gran capacidad para el transporte colectivo de viajeros, autobús.
4) choni (o chone). Turista anglosajón y también el procedente de otras naciones del centro y el norte de Europa.
Nota: con toda probabilidad, la palabra choni procede del inglés Johnny, forma cariñosa o hipocorística de John.
 

Características morfológicas, fonéticas y sintaxis de la lengua canaria.

Respuesta: En primer lugar, teniendo en cuenta el texto de la consulta, conviene señalar que el canario no es una lengua sino una variedad dentro de la lengua española, como lo es el andaluz, el extremeño, el mejicano o el rioplatense. La consulta llevaría toda una monografía. Por lo tanto, debemos acudir a las fuentes que señalamos, donde podremos encontrar todas las cuestiones que interesan:

ALMEIDA, Manuel y Carmen Díaz Alayón (1988): El español de Canarias, Santa Cruz de Tenerife.
ALVAR, Manuel (1959): El español hablado en Tenerife, Madrid, Anejo LXIX de RFE.
ÁLVAREZ, M.ª Ángeles (1987): Rasgos gramaticales del español de Canarias, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios.
LORENZO, Antonio (1976): El habla de Los Silos, Santa Cruz de Tenerife, Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife.

 

La expresión “entre más...” (en lugar de “cuanto más...”), como por ejemplo en “entre más se recaude, mayor será el premio”, ¿es correcta?.

Respuesta: La correlación cuantitativa de aumento o disminución se expresa en español de cuatro maneras distintas, por lo menos:

a) Mediante el pronombre relativo cuantitativo cuanto: v. gr., cuanto más tiene, más quiere;
b) Mediante el adverbio demostrativo temporal mientras: mientras más tiene, más quiere;
c) Mediante la preposición entre: v. gr., entre más tiene, más quiere; y
d) Mediante la preposición contra: v. gr., contra más tiene, más quiere.

Cada una de estas cuatro fórmulas lingüísticas significan dicha correlación de forma sustancialmente distinta: la significación ‘cuantificación relativa’ de cuanto presenta la cantidad de la segunda proposición de forma proporcional a la cantidad de la primera, precisamente por el carácter “relativo o reproductor” de dicho pronombre.

Concretamente en el caso de nuestro ejemplo, la cantidad del querer se presenta como proporcional a la cantidad del tener; la significación de ‘simultaneidad temporal’ de mientras presenta la cantidad de la segunda proposición en concomitancia con la cantidad de la primera: la cantidad del querer se presenta como simultánea a la cantidad del tener; la significación ‘situación de ubicación limitada’ de la preposición entre presenta la cuantificación de la segunda proposición ubicada en los límites de la cuantificación de la primera: la cantidad del querer aumenta encerrada en los límites de la cantidad del tener; la significación ‘movimiento de aproximación bloqueado’ de la preposición contra presenta la cuantificación de la segunda proposición enfrentada a la cuantificación de la primera: la cantidad del querer aumenta en enfrentamiento con la cantidad del tener.

Por lo demás, hay que tener en cuenta que se trata de fórmulas sintácticas que pertenecen a registros idiomáticos distintos.

Por una parte, la construcción con el relativo cuanto, que es la más antigua en nuestra tradición idiomática, pertenece a la norma estándar del idioma. De ahí que sea la única reconocida por la Real Academia.

Por otra, la construcción con mientras es muy usual en todos los registros del español de América.

Por último, las construcciones preposicionales con entre y contra son más modernas y pertenecen al nivel popular, por lo que no suelen encontrarse en los textos periodísticos, literarios, administrativos, etc.: la primera de ellas es muy frecuente en el habla canaria (sobre todo en la correspondiente a las islas orientales) y en otras modalidades populares de nuestro idioma; la segunda se oye con mucha frecuencia en el habla coloquial de Madrid, por ejemplo. De ahí que los puristas suelan considerarlas “vulgares”, a pesar de que se trata de combinaciones sintácticas impecables desde el punto de vista gramatical

 

Quisiera saber el significado de la expresión: \le cogí un güiro a Pedro\, ¿Es una expresión canaria, o no lo es?

Respuesta: La frase hecha por la que usted nos pregunta es, en efecto, conocida en buena parte del Archipiélago. Según el Diccionario de expresiones y refranes del español de Canarias, de Gonzalo Ortega Ojeda y Mª Isabel González Aguiar, la expresión cogerle los güiros (a alguien) significa "sorprender a alguien en un comportamiento censurable y oculto".

Al parecer, la frase, con toda probabilidad traída a Canarias desde Cuba, tiene su motivación en el nombre de una planta rastrera común en América, cuyo fruto, una especie de calabaza, suele estar cubierto por las ramas. Dicho fruto es empleado también como instrumento musical: se le hacen unas incisiones y se rasca con un palito sobre tales incisiones.

 

Respuesta de la RAE a una Consulta sobre la expresión \ donde mismo\ :

"\ En efecto, hemos encontrado documentación de la construcción que usted plantea (donde mismo), con el significado de \ en el mismo lugar de siempre, en el lugar del otro día, en el sitio de ayer, etc.\ , pero circunscrita muy especialmente al español de Chile.

No es recomendable su utilización desde el punto de vista de la norma culta del español general estándar. Existen, en su lugar, otras fórmulas del tipo \ donde siempre\ , \ donde el otro día\ , \ donde ayer\ , etc., más generalizadas en nuestro idioma.\ "

Quería consultar acerca del uso de esta expresión en Canarias (si es general o se circunscribe a algunas islas).

Respuesta: Efectivamente, tiene razón la Real Academia Española cuando considera que la construcción "donde mismo" tiene restricciones diatópicas, aunque no, como se afirma, tan limitadas al español de Chile: en la propia base de datos de la Academia hay ejemplos de Chile, Cuba, Venezuela y Canarias). Es probable que esté presente en todo el español meridional con una irregular distribución. En Canarias, por ejemplo, se tiene constancia de su existencia en la isla de Tenerife, Gran Canaria, La Palma, etc.

La construcción "donde mismo" en una subordinada adverbial explícita ("Nos vemos donde mismo nos vimos ayer") o sin la expresión de la subordinada ("Nos vemos donde mismo") se explica por la naturaleza de este adjetivo-adverbio de identidad -así lo califica Leonardo Gómez Torrego- que tiene la capacidad de acompañar a ciertos adverbios o construcciones preposicionales con valor locativo: "aquí mismo", "ayer mismo", "en tu casa mismo", y su valor es meramente enfático: "Buscó un lugar para dormir al lado [mismo] de la carretera", y, en nuestro caso concreto, "Nos vemos donde [mismo] nos vimos ayer".

Aunque, por ahora, no se trata de un fenómeno general, dado que progresa y puede explicarse con argumentos gramaticales, más que proscribirlo convendría considerarlo como frecuente en el español meridional o atlántico (y en el de Canarias, por supuesto). Sin embargo, Emilio Alarcos, en su Gramática de la lengua española, considera que no es normal esta función adverbial de mismo (inmovilizado en género y número), y atribuye su uso en la lengua escrita por influjos dialectales y expresivos. Aduce ejemplos un tanto insólitos para los usuarios meridionales: "Detrás de las tapias, mismo donde comienza la barbechera"; "Entre las ruinas de la ermita…, mismo al lado de la verja", extraídas ambos de San Camilo 1936, de Camilo José Cela.

 

He escuchado con frecuencia frases como éstas: \me acordé tuyo\ (en lugar de \me acordé de ti\) o \ ella gusta mío\ (en lugar de \ella gusta de mí\). ¿Podemos decir que estas formas son correctas?

Respuesta: En la gramática española, lo normal es que las formas posesivas mío, tuyo, suyo, nuestro y vuestro solamente aparezcan regidas por sustantivo, sea directamente, como en casa mía (tuya, suya, nuestra, vuestra), sea indirectamente, a través de un verbo de los llamados copulativos, como en la casa es mía (tuya, suya, vuestra, vuestra). Por el contrario, las combinaciones me acordé tuyo, ella gusta mío, etc., que usted nos proporciona, resultan cuando menos gramaticalmente anómalas, tanto en la norma estándar del idioma como en el español de Canarias más tradicional.

 
Querría saber si el uso del verbo aprender, como en el siguiente ejemplo ("Mi madre me aprendió las tablas de multiplicar") es propio del habla canaria o es un uso incorrecto de dicho verbo

Respuesta: El verbo aprender en el ejemplo que nos remite tiene el sentido de 'enseñar, transmitir unos conocimientos'. Se trata de un uso arcaico de este verbo que el Diccionario de la Real Academia (s.v., acep. 5ª) marca como anticuado o antiguo, lo que supone que su última documentación no es posterior al año 1500.
En el español de las Islas es común encontrar voces y acepciones que, habiendo sido generales en el español hablado en la época de la conquista y colonización del Archipiélago, en la actualidad presentan escasa o nula frecuencia de uso en el español general de la Península. Es el caso de voces como meritar 'merecer' o albear 'blanquear las paredes con cal, enjalbegar'.

El ejemplo que nos envía no representa, por tanto, un uso incorrecto del verbo aprender o exclusivo del español de Canarias, sino un caso de pervivencia en las Islas de un sentido casi desaparecido en el español general de la Península.

 
Les agradecería información sobre el significado de «ser alguien una rueda de fuego», que según parece se emplea en Canarias

Respuesta: En el Diccionario de expresiones y refranes del español de Canarias, de Gonzalo Ortega Ojeda e Isabel González Aguiar, se registran estas tres frases hechas con forma de clichés comparativos: Correr más que una rueda de fuego/como una rueda de fuego 'correr con mucha rapidez', ser ligero como una rueda de fuego 'ser muy rápido o diligente para ejecutar una cosa' y ser más desinquieto que una rueda de fuego 'ser muy travieso, muy inquieto'. Esta última se predica sobre todo de los niños.

La primera expresión se registra para Lanzarote y La Palma. La segunda y la tercera, para Gran Canaria. Todas ellas, sin embargo, son seguramente conocidas en otras islas del Archipiélago, aunque tal vez con ligeras variaciones en su literalidad. Como puede apreciarse, en todas estas expresiones late la idea de 'rapidez, diligencia, inquietud'. Por consiguiente, la frase por la que usted se interesa, que representa implícitamente una comparación, puede ser definida así: 'ser alguien una persona sumamente inquieta, trátese de lo físico o de lo moral'.

 
Quisiera saber si disponen de algún listado de palabras de uso común en el archipiélago cuyas raíces puedan seguirse hasta periodos prehispánicos (excluyendo topónimos y nombres propios)

Respuesta: En la obra El español de Canarias, de Manuel Almeida y Carmen Díaz Alayón, pp. 156-160, encontrará un listado de prehispanismos que aún se encuentran en uso. Además, puede usted consultar el Teberite. Diccionario de la lengua aborigen canaria, de Francisco Navarro Artiles, obra en la que hallará ordenados alfabéticamente, junto a topónimos y antropónimos de origen prehispánico, guanchismos de uso común en nuestros días.

 
¿Existe alguna publicación donde se recoja el habla guanche?

Respuesta: Como hemos explicado en otras respuestas a consultas electrónicas, la antigua lengua hablada por los aborígenes se extinguió a raíz de la conquista española, de modo que en la actualidad apenas se conservan algunos elementos corrompidos por la inevitable transcripción y el trasvase de fuentes. La mayor parte de lo que ha sobrevivido son topónimos cuyo significado se desconoce y términos léxicos procedentes de los campos del pastoreo y la alfarería, así como voces pertenecientes a la parcela léxica de la botánica y la alimentación, que consiguen sobrevivir integrándose en el español del Archipiélago.

              Con estas limitaciones que le señalamos, puede, sin embargo, consultar las siguientes obras para acercarse, en la medida de lo posible, a la lengua de los habitantes prehispánicos de las Islas: Monumenta Linguae Canariae (Monumentos de la lengua aborigen canaria). Un estudio sobre la prehistoria y la historia temprana del África blanca, de D. J. Wölfel (Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, 1996) y Teberite. Diccionario de la lengua aborigen canaria, de Francisco Navarro Artiles (ed. Edirca, Gran Canaria, 1981).

 
Significado de la expresión ¡échale mojo!

Respuesta: La expresión canaria ¡échale mojo! está compuesta de la forma verbal imperativa echa (seguida del pronombre enclítico le) más el canarismo léxico mojo 'salsa hecha fundamentalmente con aceite y vinagre y especias picantes y otras hierbas aromáticas'. Además de la expresión por la que usted se interesa, en Canarias se registran otros fraseologismos que contienen la voz mojo: gustarle a alguien el mojo picón 'agradarle los temas obscenos', haber/dar mojo con morena 'haber pendencias o riñas, generalmente acompañadas de violencia física', etc. En concreto, ¡échale mojo! es una frase que indica incredulidad o desaprobación ante algo muy difícil de creer o de admitir, generalmente por exagerado, inaudito o extravagante.

 
Querría saber si estas frases son correctas: Tamaragua = Buenos días. // Tagoror = Buenas tardes (aparte de ser sitio de reuniones)

Respuesta: La forma tamaragua no aparece en fuentes tempranas. El primer autor que la trae es Marín de Cubas, lo cual supone una fecha bastante alejada de la época de la conquista.
Tomás Arias Marín de Cubas, en su Historia de las siete islas de Canaria, lib. II, cap. XVIII, le da el valor de ‘aquí viene el huésped’: “…entrando en las casas o cuevas saludan diciendo tamaragua, y respondía sansofi, que significa aquí viene el huésped, pues sea bienvenido”. Pero a partir de Berthelot ya aparece con el valor de ‘buenos días’.
El valor de tagoror como ‘buenas tardes’ carece de todo fundamento. No está registrado en la documentación, ni se puede explicar etimológicamente. Es un invento más de los que lamentablemente hay en los materiales prehispánicos canarios.

 
¿Me podría explicar cuál es el origen del nombre de las islas y qué significa cada uno de ellos?

Respuesta: Para conocer el origen del nombre de las Islas Canarias, la remitimos a la obra de Marcos Martínez. En concreto, los libros Las Islas Canarias en la antigüedad clásica: mito, historia e imaginación o, especialmente, al artículo «La onomástica de las islas Canarias de la antigüedad a nuestros días», en Las Islas Canarias de la Antigüedad al Renacimiento: nuevos aspectos.

 
He escuchado en muchas ocasiones que en la isla del El Hierro es donde mejor pronunciación se tiene del castellano (original), con una clara pronunciación de las /s/, sin exagerarlas fonéticamente, y con clara diferenciación de las \z\, así como no eliminar algunas sílabas finales en algunas palabras. ¿Son ciertos estos comentarios, de una pronunciación y forma de hablar muy cercana al castellano antiguo y como una de las zonas donde mejor se habla el castellano de Canarias e incluso de la Península?

Respuesta: Se incluyen varias cuestiones en esta consulta. Habría que hacer algunas aclaraciones previas. Lo haremos brevemente. En primer lugar, la pronunciación del castellano antiguo difería bastante en muchos aspectos de la de cualquier variedad del español actual, sea peninsular o extrapeninsular. Puede decirse que la distancia de la pronunciación de cualquiera de las variedades actuales con respecto a la del castellano antiguo es similar.

              En segundo lugar, con las variedades del español actual se pueden formar dos grupos: un primer grupo que debilita las consonantes al final de la sílaba y un segundo grupo que nos las debilita. Variedades de uno y otro grupo se encuentran dentro y fuera de la Península. Los del primer grupo debilitan, por ejemplo, la /s/ final y suelen realizarla como una aspiración [h]. Los del segundo grupo la realizan como sibilante [s]. Así, por ejemplo, la forma verbal /vas/ los sevillanos, los santacruceros, los caraqueños la pronuncian [vah], mientras que los bogotanos, los andinos de Venezuela y los herreños la pronuncian [vas], es decir, realizan la /s/ como sibilante, igual que los burgaleses o los vallisoletanos. Otra cosa es que dicha sibilante se articule exactamente igual, pues lo normal es que la /s/ del centro-norte peninsular sea apical y la extrapeninsular sea dorsal, es decir, o bien con el ápice de la lengua apuntando hacia los alvéolos o bien hacia los dientes.

              De las variedades de lengua que mantienen tensas las consonantes finales se suele decir que son conservadores y, en este sentido, el habla de El Hierro mayoritariamente lo ha sido. Así que, en lugar de decir que el habla de El Hierro es mejor o peor que otras, sería más adecuado decir que es más o menos conservadora que otras. El término conservador no se usa aquí para valorar el habla, sino para reflejar el mantenimiento de un tipo de realización fonética. Así, pues, lo que podemos decir desde el punto de vista lingüístico es que el habla de El Hierro, como otras muchas del mundo hispánico, es un habla conservadora en lo fonético. Y esta es, en efecto, una de sus características más notables y llamativas, que destaca tanto por estar en un archipiélago donde el habla de las otras islas no es conservadora.

              La consideración de habla más correcta que se suele atribuir depende de otros factores de tipo sociocultural. Pero aquí entramos en un terreno más propicio a lo subjetivo, a lo opinable. Podría decirse, entre otras cosas, que ello se debe al hecho de mantener tensas las consonantes finales, como ocurre en el habla de la región castellana, que durante siglos fue, por diversas razones, la variedad más prestigiosa del español, y también a que existe una correspondencia mayor en este tipo de hablas entre pronunciación y escritura.

 
Me gustaría saber qué tipos de topónimos canarios existen según su origen

Respuesta: La toponimia de Canarias refleja la diversidad lingüística de las gentes que se fueron estableciendo en su superficie desde fecha desconocida y remota. Así, el conjunto de los nombres de lugar, aun cuando varias formas toponímicas se pueden encontrar dentro del bagaje léxico de más de una lengua de la Península Ibérica, presenta tres fuentes lingüísticas claramente diferenciadas.

              De un lado, se encuentra un amplio número de denominaciones geográficas de procedencia específicamente castellana: Montaña del Zumacal, Barranco del Escobonal, Paso del Capitán, etc.; de otro, se advierte un importante grupo de nombres que provienen de las lenguas del Occidente Ibérico, esto es, el portugués y el gallego: Laja de las Clacas, La Fajana Cumplida, Cueva de las Andoriñas, Barranco de los Follados...; y, además, existe un tercer apartado de topónimos pertenecientes a la lengua hablada en las Islas por las etnias aborígenes que las habitaban: Tacoronte, Tegueste, Teneguía, Tigalate, Aguatabar, etc. A ellas podemos añadir algunas voces de procedencia americana, como es el caso de Quiquirá (La Orotava, Tenerife), adaptación insular del Chiquinquirá de ultramar.

              Para más información, puede usted consultar el trabajo de Carmen Díaz Alayón, Materiales toponímicos de La Palma, ediciones del Excmo. Cabildo Insular de La Palma, 1987.

 
Me gustaría saber de dónde procede nuestra forma de hablar.

Respuesta: Nuestra forma de hablar es una de las tantas modalidades de español o castellano. Pero como el español se habla en muchos países más o menos distintos y distantes en cuanto a geografía e historia, no es de extrañar que sus modos de hablar difieran entre sí, en algunos casos de manera notable.

              Ahora bien, todos estos modos de hablar que hoy existen en Canarias y América proceden del castellano que los conquistadores y colonos trajeron de la Península a las tierras recién descubiertas a lo largo de los siglos XV y XVI, y que en los siglos siguientes terminó por consolidarse en tan amplios territorios hasta convertirse en una de las lenguas más importantes del planeta, tanto por el número de hablantes como por sus aportaciones al patrimonio cultural de la humanidad.

              El final de la conquista y la colonización de Canarias coincidió con el descubrimiento de América. Las Islas se convirtieron entonces en una pieza clave de la subsiguiente colonización americana, con notables aportaciones tanto en lo material como en lo humano. Muchos canarios, a lo largo de los siglos XVII y XVIII, contribuyeron a poblar diversas regiones americanas, sobre todo la del Caribe, que, aun después de la independencia de América, siguió manteniendo relaciones más estrechas con las Islas que con la Península.

              Por tanto, no es de extrañar que los canarios y los americanos compartan muchas palabras características, puesto que en gran número fueron llevadas por los colonos canarios a diversas regiones del Nuevo Mundo.

              Por otro lado, el español de Canarias y América presenta también varios rasgos diferenciales en relación con el de la Península. Es algo parecido a lo que ocurre con el inglés de Inglaterra y el inglés de América del Norte. Hay lingüistas españoles que distinguen dos grandes variedades de español, que denominan español castellano y español atlántico. En este último incluyen las variedades de Andalucía Occidental, Canarias y América. Una de las características principales del español atlántico frente al español castellano, en el terreno de la gramática, es el empleo de ustedes en lugar de vosotros, con el consiguiente desuso de las formas verbales de 2ª persona del plural, como cantáis, teméis, partís. Así, pues, se trata de otro fenómeno del español moderno que también comparten canarios y sudamericanos.

 
Quisiera saber los significados de tres palabras: frío, tibio y caliente. Tengo diccionario en casa, sin embargo deseo algo más instructivo para darlo a mis muchachos.

Respuesta: No tenemos nada que añadir a lo que aparece en los diccionarios generales de español sobre estas voces.

 
He utilizado mucho la expresión “tengo los pies endormidos”. Quisiera saber si es correcta esta expresión.

Respuesta: El verbo endormirse, ‘adormecerse un miembro del cuerpo’, es una palabra del español de las Islas cuyo uso está ampliamente documentado. Por tanto, no debe considerarse un vulgarismo.

 
Existen unas Décimas a la Biblioteca, y la primera parte citan palabras como: hilero, tofo, trastón, natero, verol, estelero, gavia, jaqueca, gor, piedra seca, tajinaste, fonil, jairita, guanil. Tengo idea que se tratan utensilios de campo algunos y no los describe el diccionario.

Respuesta:

          La mayoría de las palabras por las que nos pregunta son canarismos o voces propias del español de Canarias. Le damos cuenta de su significado a continuación:

berol o verol. m. (Kleinia neriifolia)

Endemismo botánico de Canarias, de la familia de las compuestas. Es muy frecuente en las zonas bajas, donde convive con cardones y tabaibas. De tallos suculentos y frágiles, sobre todo cuando son tiernos, tiene hojas alargadas, estrechas, agudas y algo carnosas, que forman una especie de escobilla en el extremo de los distintos tallos en que se ramifica. Entre las hojas echa flores en racimitos, de color amarilloso. En otras zonas de Canarias se conoce con el nombre de berode. 2. Tf. Nombre que se da a distintas especies de plantas del género Aeonium y de la familia de las crasuláceas, cuyas hojas, que forman una roseta, pueden permanecer mucho tiempo sin marchitarse después de ser arrancadas. Se hallan tanto en las zonas bajas de las Islas como en las medianías.

estelero. m. GC.

Curandero que se dedica a arreglar dislocamientos de huesos y articulaciones.

fonil. m.

Utensilio de forma cónica, con el extremo inferior más estrecho, para trasvasar líquidos.

gavia. f. Lz y Fv.

Parcela de terreno para cultivar, bordeada por un caballón de tierra, que se riega por encharcamiento con el agua de lluvia procedente de la alcogida.

guanil. adj.

Dicho del ganado que se cría suelto, que no tiene marca que identifique al dueño. 2. Fv. Dicho de persona, animal o cosa, que, teniendo pareja, se queda solo. 3. Se dice de la persona de corta edad.

hilero. m. LP.

Viga cumbrera.

jairo, ra. adj.

Dicho de una cabra o un macho cabrío, que se cría en la casa. U. m. c. s. 2. Go. Se dice de todos los animales que se crían en la casa, como el burro, el perro, etc. 3. LP. Se dice de las cabras pintadas. 4. m. y f. LP. Persona poco elegante en el vestir. 5. m. GC. Marido burlado. 6. f. Voz para llamar a la cabra. U. m. en dim. 7. GC. Mujer casquivana. 8. LP. Vestido mal hecho.

natero. m. Lz, Fv, Tf y LP.

Pequeño huerto situado en el cauce de los barrancos y en terrenos enriquecidos por el limo arrastrado por las aguas de lluvia. 2. LP. Terreno de cultivo, huerta. 3. GC. Pequeño depósito donde se recoge el agua de lluvia para que se remanse y para que se sedimente la tierra que arrastra, antes de pasar a un embalse.

seca. adj.

Se dice de la piedra para construcción de paredes que se sienta sin argamasa y que queda sin vestir.

tajinaste. m.

Nombre de varias plantas arbustivas endémicas del género Echium y de la familia de las borragináceas, que generalmente tienen un tallo central con hojas alargadas y puntiagudas alrededor y en la base del mismo. A partir de ellas, se levanta un ramillete cónico de flores en forma de campana, constituyendo una bella espiga. Dichas flores pueden ser blancas, azules o rojas, muy vistosas y ricas en néctar, por lo que son excelentes como melíferas. 2. Go. Persona extremadamente delgada.

trastón. m. Fv.

Acumulación de tierra que constituye el borde de la gavia.

Podrá encontrar el significado de tofo y jaqueca en diccionarios generales de la lengua española. Con respecto a gor, no tenemos constancia de su existencia.

 
¿Mis apellidos, Baute y Curbelo, son de origen prehispánico?

Respuesta:

          El apellido Baute es de indudable origen prehispánico. Como se sabe, los antiguos habitantes de las Canarias, tras la conquista, se integraron en la nueva sociedad, fueron bautizados y en ese momento recibieron el apellido de su padrino, de su amo o de alguna otra persona relevante. Sirva de ejemplo de esto el caso de un grupo de vecinos de Tenerife? Francisco de Villera, Francisco de Espinosa, Gaspar Fernández, Juan Navarro, Pedro de Trujillo, Juan Alonso, Juan Valenciano?, a los que cita el Cabildo en la sesión del 5 de febrero de 1515, y que son todos ellos guanches. En esta circunstancia es inevitable que solo sobrevivan unos pocos patronímicos, como Oramas, Bencomo, Tacoronte, Guanche y Baute.

          En cuanto a este último, contamos con registros documentales de las postrimerías del siglo XV y las primeras décadas del siguiente. En las referencias más tempranas podemos encontrar las formas Baute e Ibaute usadas como topónimo y como antropónimo, pero no permiten establecer, en uno u otro sentido, la naturaleza original del término. El registro más antiguo que conocemos viene en el albalá de la data de Lope de Salazar, que lleva fecha de 17 de mayo de 1499:

Lope de Salazar, vº de la isla de Tenerife. Do a vos ————— en el valle de las Figueras q. es en el vando de Anaga el llano en q. están las figueras q. está la puerta de vuestra casa e vos do más una f. de r. q. está en el barranco de Abycore; y doos más en el dho. barranco veinte fs. de ta. de s. q. está en el lomillo donde está el almásligo; do vos más en el barranco de Baute, en la cabeçada dél, en el canpo donde está un canto grande, 30 fasta 40 f. de t. de s. ...

          Como se puede ver, el Barranco de Baute se localiza en Anaga, en las inmediaciones del Barranco de San Andrés. En los albalaes de las datas de Baltasar de Morales y Sancho de Salazar, fechados respectivamente en 19 de febrero de 1502 y 27 de junio de 1503, se vuelve a mencionar el valle de Ibaute en el que estos dos agraciados reciben tierras. Más interesante es el albalá de la data de Diego de Ibaute, correspondiente al 22 de junio de 1503, en la que podemos ver la forma utilizada tanto como nombre propio de lugar como de persona:

Diego de Ibaute. Un pedazo de ta. de s. a la cabezada de Ibaute, q. se decía en tiempo de los guanches Ama Amautama, en q. puede haber 8 f. de sembradura, dende unas palmas pequeñas a la mano izquierda de parte de abajo para Bicor. Digo al escribano os asiente 6 f. de sembradura. El Adelantado. Ts. Alº López, Juan Navarro, Juan Cabello.

          Dos años después, el 9 de marzo de 1505, vuelve a ser agraciado con tierras en Geneto. Diego de Ibaute, que en la documentación se le llama el viejo, para diferenciarlo de su hijo del mismo nombre, se casa con María de Tegueste, hija del mencey de esta comarca. El testamento de María, fechado el 19 de agosto de 1509 ante el escribano Juan Ruiz de Berlanga, recoge que ambos tienen como hijos a Diego, Luis y Hernando, pero también se nombra a los hijos de su marido: Juan, Gonzalo y Pedro. Todos los testigos que asisten a la toma del testamento (Pero Fernández de las Islas, Pedro de Vera, Alonso de Bone, Pedro Guantegina y Juan Izquierdo) son todos guanches. Por su parte, en lo que se refiere a la segunda generación, Gonzalo de Ibaute tiene cuatro hijos: Juan, Cristóbal, Catalina e Isabel. De este núcleo familiar proceden todos los Baute de Tenerife.

          En cuanto a los estudios sobre esta voz, Dominik Josef Wölfel analiza conjuntamente las formas Daute e Ibaute, que considera idénticas tanto en la raíz como en el valor, aunque por nuestra parte no hemos encontrado ningún documento, a parte del parecido formal, que aproxime estos términos. Piensa Wölfel que la forma completa sería i-baute-n, seguramente un plural, y que lo más probable es que sea el nombre de la tribu o el de la familia real.

          Con respecto a Curbelo, según señala Carlos Platero en su obra Los apellidos en Canarias, el tratadista Chaparro D’Acosta señala que es de origen canario, mientras que otros autores plantean que procede del condado de Cumberland, al noroeste de Inglaterra, desde donde habría llegado a Canarias en el siglo XVII, en principio a la isla de Fuerteventura, de donde pasó a Lanzarote y al resto de las islas más tardíamente.

 
Me gustaría conocer el origen de la palabra Fuerteventura, ya que no encuentro una fuente fidedigna que explique el origen del término que denomina actualmente a esta isla.

Respuesta:

          Para todo lo relacionado con el origen de los nombres de las Islas Canarias, consúltese la obra de Marcos Martínez Las Islas Canarias de la Antigüedad al Renacimiento. Nuevos aspectos.

 
En algunas obras lexicográficas cubanas aparece registrada la unidad fraseológica 'se cagó Tinguaro'. Quisiera saber si actualmente se emplea esa frase en Canarias.

Respuesta:

          No tenemos constancia de que el fraseologismo cubano al que usted alude se registre en la actualidad en el español de Canarias. Es probable que alguna persona cubana, portadora de este nombre con resonancias históricas y míticas en Canarias (Tenerife), haya sido el origen de la expresión. Es sabido que muchos nombres de personajes históricos (prehispánico en este caso) les son impuestos a personas particulares. Así, en Canarias y acaso también en los lugares de América donde hay descendientes de canarios, suelen oírse nombres de pila como los de Beneharo, Bencomo, Tinguaro, Tanausú, etc.

 
Me gustaría saber el origen de la expresión ropa de traer, que equivale a ropa de trabajo donde yo vivo, Tinajo.

Respuesta:

          J. Maffiotte en Glosario de canarismos. Voces, frases y acepciones usuales de las Islas Canarias, edición de Cristóbal Corrales y Dolores Corbella (La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1993), recoge la expresión "ropa de traer" con el sentido de 'ropa de diario', semejante al que nos describe.

          Se trata, por otra parte, de una construcción sintáctica absolutamente normal en español, que, desde una perspectiva semántica, parece estar relacionada con la expresión "echar algo al traer", usada en las islas orientales del Archipiélago en el sentido de destinar algo, sobre todo prendas de vestir, al uso diario.

 
¿Existe alguna palabra que defina un rincón o lugar en donde el canario cuenta historias sobre las islas o sobre cotilleos de un barrio o de un vecino en particular?

Respuesta:

          En las islas orientales de nuestro archipiélago se utiliza la palabra cabildo con el sentido de 'sitio o lugar donde se reúne la gente para conversar', muy cercano al que nos describe. En El Hierro, se llama gorona a un espacio protegido por una pared semicircular de piedra seca, donde se suelen sentar las personas para conversar. Como es sabido, en español general existe el término mentidero, de sentido semejante.

 
La utilización de la expresión 'tirar los trastos', en escritos o conversaciones no coloquiales es correcta

Respuesta:

          La expresión por la que nos pregunta es un acortamiento de tirarse los trastos a la cabeza (dos o más personas), recogida en la entrada trasto del DRAE, que la define como 'altercar violentamente'. La Real Academia señala en este mismo artículo que se trata de una locución verbal perteneciente al registro coloquial, por lo que, atendiendo a esta nota, debería limitarse su uso a los textos, tanto orales como escritos, que reflejen este estilo.