Consulta. No aparece calimoso, de calima. Calima deriva a calina, pero en Canarias se usa más calima.
En el Diccionario básico de canarismos aparece una selección de las voces más frecuentes de nuestra variedad dialectal en nuestro Archipiélago y en cada una de las islas que lo conforman. En él se dio entrada a los sustantivos calima y calina, pero no a los adjetivos derivados de ellos, como es el caso de calimoso. En su edición de 2001, la Real Academia Española definía calina como «Accidente atmosférico que enturbia el aire y suele producirse por vapores de agua»; a calima se le asignaba el mismo sentido. Dado que en Canarias el sentido que tienen calina y calima es otro, el Diccionario básico de canarismos, editado en 2010, recogió ambas voces, que definió así: «Polvo en suspensión que enturbia el aire» (DBC, s. v. calina). Se definió en calina, aunque, efectivamente, calima es de uso más frecuente, porque aquella es la forma más cercana a la voz latina de procedencia (calīgo, calīgĭnis). En la última edición de su diccionario (año 2014), la Real Academia Española define las voces de que tratamos de este modo «Accidente atmosférico consistente en partículas de polvo o arena en suspensión, cuya densidad dificulta la visibilidad» (DLE, s. v. calima). Dado que esta definición se corresponde con el valor con el que se usan calina y calima en las Islas, y nuestro diccionario es de carácter diferencial (solo da entrada a las voces propias de nuestra variedad que no son generales en español), la presencia de estos sustantivos (y de los adjetivos calimoso y calinoso, también generales) no parece necesaria. En próximas ediciones revisaremos este caso.

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