Un espacio concebido para la difusión de la literatura del Archipiélago, dirigido al público general y a los profesionales de la enseñanza. En la ficha de cada autor, realizada en tono divulgativo por conocidos especialistas, podrás acceder a sus datos esenciales: quiénes son, sus obras, su significación cultural y literaria, bibliografía, recursos multimedia y una selección de sus textos.

Cristóbal del Hoyo Solórzano y Sotomayor

Por Pablo Pérez Brito

En Cristóbal del Hoyo, Vizconde de Buen Paso, tenemos a uno de los personajes más excéntricos de nuestra literatura. Escribió durante el Siglo de las Luces y del equilibro neoclásico. Sin embargo, su biografía nos descubre un hombre pasional que anticipó el Romanticismo y en cuya obra observamos la influencia tanto de la Ilustración como del Barroco.

Descárgate este autor

Cristóbal del Hoyo Solórzano y Sotomayor nace en Tazacorte, isla de La Palma, en 1677. Sus primeros años los pasa en su villa natal, pero al poco tiempo su familia se traslada a Santa Cruz de La Palma, donde principia estudios de Gramática a la vez que el comercio le permite el conocimiento de algunos libros de difícil acceso para la época.

La vida licenciosa llevada por nuestro autor le causa algunos problemas con el clero y en 1700 sufre su primer proceso inquisitorial. Tres años más tarde ingresa en el ejército como capitán de caballos.

Posteriormente solicita permiso para encontrarse con su padre en Francia. Este es un hecho capital en su biografía pues, como sabemos, en el siglo XVIII, el país galo se convirtió en el foco intelectual europeo. Este viaje le sirve para enriquecerse intelectualmente y agudizar su sentido crítico. Es durante este período, concretamente en 1708, cuando le es concedido el título de Vizconde de Buen Paso.

El siguiente viaje notorio que realiza es a Londres por motivos comerciales, aunque también volverá a pasar a Francia, donde se encuentra de nuevo con su padre. Su segunda aventura europea dura dos años y regresa en 1716. Se encuentra con una sociedad arraigada en la religión y la superstición.

Los sucesos siguientes marcarán su vida de problemas y van a determinar toda suerte de peripecias. Su sobrina Leonor le acusa de deshonor, pues el Vizconde la había seducido y esta concibió ideas de matrimonio con su tío. En 1717 se le instruye un nuevo proceso inquisitorial y algunos años más tarde es encerrado en el castillo de Paso Alto. En 1732 se fuga de su prisión y recala en Madeira, donde continúa por un tiempo hasta que se traslada a Lisboa y es capaz de entrar en la corte portuguesa. Ante la falta de medios y la necesidad de solucionar su estado civil, toma estado por poderes con una noble gallega. Nace su hija en 1737 y pasa un largo período en Madrid. Publica sus obras Cartas diferentes y Carta de la corte de Madrid. Carta del Marqués de la Villa de San Andrés y Vizconde de Buen Paso respondiendo a un amigo suyo lo que siente de la corte de Madrid.

En 1751 regresa a Santa Cruz de Tenerife y se encuentra con la necesidad de casar a su hija. Nuevamente fue acusado por el Santo Oficio y sus libros llegaron a estar prohibidos. Es condenado en Las Palmas, pero gracias a la intervención de un aliado suyo, la condena se suaviza y con el tiempo puede volver a Tenerife. Muere en 1762, a los 85 años.