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Josefina de la Torre

Por Kenia Martín Padilla

Josefina de la Torre fue una escritora grancanaria perteneciente a la Generación del 27. A su labor literaria se unen una serie de actividades artísticas que describen un perfil polifacético: fue cantante y actriz (cine, teatro, radio y televisión), y realizó otras actividades relacionadas con el cine como ayudante de realización, guionista, o voz de doblaje.

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POESÍA

La obra poética de Josefina de la Torre se caracteriza por el lirismo, la sencillez y el intimismo. El papel de la memoria, el tono sincero y confesional, la descripción del paisaje isleño, donde se marca especialmente el influjo del mar y la playa, el dibujo de escenas de su infancia y evocaciones de juventud, configuran un imaginario poético con gran fuerza expresiva, alejado de toda grandilocuencia. Estas características aparecen presentes desde su primera plaquette, Versos y estampas (1927), que refleja el peso de la tradición modernista insular. Pese a constituir una obra de juventud, el poder expresivo de su voz transparente y sutil enternece las páginas. Poemas de la isla (1930) se alza con un tono depurado, pues contiene una poesía más abstracta e intelectualizada, en la que se materializa su contacto con la Generación del 27. De hecho, la ligereza de su voz poética recuerda al neopopularismo y a la poesía pura, pero deja notar también la influencia vanguardista en algunas de sus composiciones.

Marzo incompleto (1968) constituye ya un poemario maduro, pese a que contiene poemas del periodo anterior a la guerra. El peso de lo femenino aparece también marcado en la expresión del amor y la maternidad frustrada, en la sensualidad y la visión de un universo masculino perfilado con ironía y desazón, tal y como reflejan algunos de sus poemas. Marzo incompleto conforma su mejor expresión lírica, reflejo de una pluma certera, cargada de entidad y fuerza. Esta particularidad es extensible a su obra Medida del tiempo, que publica en el volumen Poemas de la isla (1989). Aunque el recuerdo y el paisaje insular siguen estando presentes, la cercanía de la muerte y la ausencia de descendencia ensombrecen el tono de su poesía.

PROSA

Aunque su obra en prosa es minoritaria y prácticamente desconocida, es digna de mención dentro de su producción literaria. Josefina de la Torre escribió una serie de novelas amorosas en los primeros años de la década de los cuarenta, publicadas en una colección titulada La novela Ideal, codirigida por nuestra autora, su hermano Claudio de la Torre y su esposa, Mercedes Ballesteros, que colaboraron con los seudónimos Laura de Comminges, Rocq Morris y Sylvia Visconti, respectivamente. En esta colección publicó Josefina de la Torre las novelas breves Idilio bajo el Terror (n.º 2, 1938), El enigma de los ojos grises (n.º 4, 1938), Alarma en el distrito sur (n.º 8, 1939), María Victoria (n.º 13, 1940), La rival de Julieta (n.º 15, 1940), Villa del mar (n.º 19, 1941), Matrimonio por sorpresa (n.º 23, 1941), ¡Me casaré contigo! (n.º 26, 1942), Tú eres él (n.º 31, 1942) y ¿Dónde está mi marido? (1943).

Por otra parte, en 1954 publicó las novelas cortas: Memorias de una estrella y En el umbral, que aparecen en el número 87 de la famosa colección La Novela del Sábado, de ediciones Cid. Asimismo, realizó algunas adaptaciones teatrales, entre las que destaca Una mujer entre los brazos (1956), de Rafael Materazzo.