En varios puntos de las islas existen lugares llamados bailaderos. Cabe suponer que son "baladeros", lugares donde los antepasados hacían ofrendas, balaban las cabras cuando suplicaban la lluvia ¿Es posible equiparar bailadero a baladero?
El origen del canarismo bailadero, muy presente en la toponimia de las Islas, se encuentra muy probablemente en la voz baladero, que, según recoge fray Alonso de Espinosa en Historia de Nuestras Señora de Candelaria (finales del siglo XVI), daba nombre a lugares en que la población aborigen llevaba a cabo un ritual consistente en provocar el balido de su ganado para invocar la misericordia divina. A partir de baladero, por etimología popular se habría llegado a bailadero, que es la forma presente en la toponimia canaria actual. Para un análisis del término y de las fuentes, puede verse C. Díaz Alayón (1990) “Topónimos de lugares sagrados en las Canarias prehispánicas”, Aguayro, n.o 186, pp. 25-27.
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