sachuela.

1. f GC. Especie de sacho con cabo de hierro, para deshijar la platanera. Desde que vendió la finca nunca más volvió a coger una sachuela.

sachuelo.

1. m GC. Especie de azada que tiene forma de horquilla y que se emplea, sobre todo, para coger papas. En los meses de abril y mayo, se pasaba el día con el sachuelo en la mano cogiendo papas.

saco.

1. m Prenda de abrigo. La abuela le está haciendo un saquito al niño.

2. m Chaqueta, americana. Cuando iba a una fiesta, se ponía su camisa, su corbata y su saco nuevo.

3. m LP. Persona comilona. Aquel saco no paraba de comer.

caer alguien como un saco. Lz. y LP.  Caer inmediatamente dormido. Estaba tan cansado, que en cuanto llegó a la cama cayó como un saco.

caer alguien como un saco de papas. Caer aparatosamente y con contundencia.

comer alguien como un saco sin fondo. Comer mucho.

ser alguien un saco sin fondo. Ser muy comilón.

sacón.

1. m Lance de la lucha canaria que consiste en un movimiento brusco, a modo de tirón, que realiza el atacante levantando del suelo al contrario y quedando este por un momento suspendido en el aire. Esta técnica, usada sobre todo por los puntales, presenta varias modalidades dependiendo de la parte del cuerpo o de la prenda deportiva por donde se agarre al rival. Primero lo intentó tumbar con una agachadilla, pero no pudo; al final le echó un sacón y lo botó.

ságamo.

1. m Residuo de la parte interior de ciertas frutas, como la naranja, después de exprimidas y extraída toda la sustancia. Dejaron los vasos del jugo sin lavar, con el ságamo pegado en el fondo.

sajar.

1. v Cortar, rajar produciendo una herida. Estaba arreglando el pescado y se sajó un dedo.

sajeta.

1. f Lz. y Fv.  Corte o herida hecho en la carne.

sajetazo.

1. m Lz. y Fv.  Corte o herida profunda hecho en la carne. Tiene un sajetazo en un pie, que no se le termina de cicatrizar.

saladar.

1. m Fv. Vegetación leñosa desarrollada sobre suelo húmedo de elevada salinidad, generalmente afectada por inundaciones del agua del mar al ritmo de las mareas. Entre esta vegetación predominan las plantas suculentas y de porte arbustivo de la familia de las quenopodiáceas, que soportan estos ambientes salinos.

salado, da.

1. adj Caro, costoso. Con lo salado que le salió el regalo, va y le dice que no le gusta.

2. adj GC. Desafortunado en el juego. Hoy estoy salado, no cojo un triunfo ni de casualidad.

3. m (Schizogyne sericea) Pequeño arbusto costero, de la familia de las compuestas, de tallos rollizos, hojas cónicas muy pulposas, de color verde claro y sabor salado. Es una especie endémica de la región macaronésica. No se puede acampar en la playa, porque está llena de salados. En algunas zonas de Canarias se conoce también con el nombre de irama. (Fig. 138).

Fig. 138 salado

salamanca.

1. f LP. (Tarentola spp.) Reptil más pequeño que el lagarto, de unos diez centímetros de largo, de color canelo o gris oscuro, con verruguitas en la piel. Vive en lugares pedregosos y en las casas, a cuyas paredes y techos se adhiere con facilidad. Se alimenta durante la noche de pequeños insectos. En otras zonas de Canarias se conoce con los nombres de cherenque, perenquén, perinquén, pracan y rañosa. □ V. fig. 116, perinquén.

salar.

1. v Cobrar muy caro. Le compré unas papitas negras, y me saló.

2. v Ocasionar un gran daño. Quien lo saló fue el empleado, que hacía más por él mismo que por la empresa.

3. v GC. Transmitir mala suerte, especialmente en ciertos juegos como los de naipes. Desde que te sentaste al lado mío, me salaste.

salema.

1. f Lz., Tf., Go. y LP.  (Rhyparobia maderae) Cucaracha grande de color crema oscuro, que suele emprender vuelo en días de calor. Cuando vio aquella salema caminando sobre la cama, dio tal grito, que despertó a los niños. En otras zonas de Canarias se conoce con los nombres de chopa y cuca volona.

saletina.

1. f Fv., LP. y Hi.  Mujer vivaracha, pizpireta y coqueta.

2. f LP. Mujer de mala reputación. Hace poco estuvo saliendo con una saletina y tenía disgustados a los padres.

salidor.

1. adj Se dice del gallo de pelea cuya manera de reñir consiste en pararse súbitamente en la riña y, tras dar un giro sobre sí mismo, volver a atacar.